Compassion está haciendo un esfuerzo para llegar a diversas áreas remotas que se encuentran en gran necesidad. Conozcamos a Enán y su comunidad en la selva del Perú.

 
Son las 5:30 A.M. y los primeros rayos de luz están brillando resplandecientemente en la pequeña villa de San Miguel, hogar de la familia Alarcón. Esta hermosa y fascinante villa que está rodeada por árboles verdes y frondosa vegetación, se encuentra a dos horas de Moyobamba, una de las comunidades más pobres de la región de San Martín en la selva del Perú.  Enán, de ocho años, puede sentir la calidez del sol deslizándose en su rostro y escuchar a los animales haciendo ruido. Es hora de empezar un nuevo día
.
Enán en el segundo hijo de cuatro hermanos en la familia y es un niño que es patrocinando en el Proyecto de Compassion PE0555, Iglesia Nazarena de Naranjillo.
 
Él es inquieto, alegre y siempre le encanta sonreír.
ImagendeHistoriaComunidad 5
 
 
Como todas las familias en la selva, los Alarcón despiertan muy temprano en la mañana para hacer todo lo que tienen planeado durante el día, ya que no tienen electricidad en su comunidad. Además, el clima se vuelve sofocante, ya que la temperatura aumenta a lo largo del día, alcanzando los 40℃.Hay abundantes frutas en el área, como plátanos, papayas y mangos. Los Alarcón cultivan su propia comida, por lo que su dieta se basa principalmente en plátanos y carne proveniente de los animales que crían, tales como gallinas, pollos y cerdos.
 
ImagendeHistoriaComunidad 7
 
A pesar de su corta edad, Enán está profundamente enamorado de Jesús y de las Escrituras. Rodeado por la hermosa vegetación y el canto de las aves, a Enán le encanta aprender más sobre Dios con sus padres.
 
 
ImagendeHistoriaComunidad 9
Edua Alarcón, padre de Enán, dice:
«Una de las primeras cosas que les hemos tratado de enseñar a nuestros hijos desde una edad muy temprana es que siempre le deben dar gracias a Dios al despertar. Esta es la mejor manera posible para comenzar nuestro día. Ahora, felizmente estudian la Biblia conmigo y mi esposa».
 
 
 
 
 
La casa de Enán es una casa típica de la selva, hecha a base de madera con techo de palma tejida. Como viven en la selva, tienen un clima tropical. De manera repentina, puede empezar a llover muy fuerte, con rayos y truenos. Por lo tanto, el centro Compassion proporcionó calaminas para que la familia las pusiera encima de sus habitaciones como protección contra las posibles goteras.
 
Durante el resto de la mañana, Enán hace diversas tareas domésticas para ayudar a sus padres. Él alimenta a los pollos, planta y tiende a fructificar en el huerto orgánico de la familia; y hace su tarea.
 
Aunque Enán hace felizmente sus quehaceres, también le gusta correr y jugar con sus amigos, como cualquier otro niño de su edad. Él juega cerca de su casa y, en especial, en el proyecto Compassion.
 
 
ImagendeHistoriaComunidad 2
Enán dice: «Mi lugar favorito es el proyecto. Ahí, mi tutor siempre nos enseña muchas cosas buenas sobre Dios cómo nos debemos comportar. También me gusta jugar en el patio del recreo. Mis amigos y yo pasamos horas jugando ahí y nunca nos cansamos. Es muy divertido».
 
 A los niños les encanta jugar en el proyecto Compassion porque es el único lugar en la comunidad donde tienen resbaladeras, subibajas, pasamanos y columpios.
 
Después de organizar y disfrutar su día, a Enán y a su familia les encanta ir a la orilla del río, el cual está a solo 20 minutos a pie de su casa. Las familias de la comunidad suelen lavar la ropa, limpiar sus artículos personales y bañarse en el río.
 
Allí, Enán disfruta sus tardes chapoteando y nadando con sus amigos y familia. Es un lugar en el que se puede relajar y disfrutar su niñez al máximo.
 
 
 
El papa de Enán, Edua, dice:
«Estoy muy agradecido con el programa Compassion porque ha sido una gran bendición para mi familia. Mis dos hijos mayores son niños que son patrocinados y, a través de ellos, recibimos mucho apoyo emocional y financiero. A veces, muchos niños en lugares como nuestra comunidad no tienen sueños o metas para el futuro. Sin embargo, el proyecto fomenta que mis hijos hagan planes para su futuro. Ellos los inspiran a soñar para hacer grandes cosas».
 
ImagendeHistoriaComunidad 3
 
 
La familia Alarcón, y en especial Enán, son un gran ejemplo de cómo el programa Compassion tiene un impacto positivo en la vida de las personas; desde pequeñas cosas como darles un lugar donde puedan jugar, hasta grandes cosas como aprender y soñar con un futuro mejor con el fin de cambiar completamente sus vidas.