La iglesia “Primitiva” está motivando a los niños pequeños a aprender a defenderse no solo para protegerse ellos mismos, sino para también hacerlo con sus amigos y compañeros de clase. "No hablo con extraños" es la primera de muchas campañas que se han planeado para lograr este objetivo.

 “El cuerpo de la pequeña Jimena fue hallado en un vertedero tras dos días de intensas búsquedas realizadas por la policía. El agresor fue capturado esa misma mañana.” 

 

Este fue el principal titular que conmocionó a todo el país la mañana del 8 de febrero de 2018. Una niña se iba a su casa saliendo de la escuela cuando un extraño se le acercó a plena luz del día y la secuestró. Este cruel asesinato tocó los corazones de la sociedad peruana. A pesar de no conocer a Jimena, muchas personas sintieron lástima por ella y expresaron su enojo y frustración por no poder proteger a esta indefensa niña de las manos del criminal.

 

Ojo Público es una organización encargada de revisar las estadísticas. Esta organización informa que en el Perú 4,071 de 4,462 casos de agresión sexual reportados en los centros de emergencia para mujeres entre Enero y Septiembre de 2017, fueron contra niños entre los 2 y 15 años de edad. Esta es una cifra muy alarmante.

 

A pesar que Jimena no era parte del programa de Compassion, todas las iglesias asociadas de San Juan de Lurigancho, el distrito donde ocurrió este horrible crimen, consideraron que las acciones que estaban tomando para proteger a los niños no eran suficientes. Se necesitaba hacer más.

 

Así es como nació la campaña "No hablo con extraños" en el corazón de los pastores locales y el personal del proyecto. Esta es una campaña tiene como objetivo crear conciencia sobre el abuso, en miles de niños apadrinados y de esta forma, alentarlos a estar alerta y conscientes de los riesgos y problemas que hay en las calles, en sus colegios e incluso hogares.

 

CC 5 web

El mal se está multiplica que no podemos negar o pasar por alto por más tiempo. La iglesia es el arma más fuerte que Dios nos ha dado para luchar. Muchos de mis colegas pastores consideran que nuestros niños están en peligro y, al igual que nosotros, están trabajando para vencer esta batalla."
- Agapito Bueno, Ps Iglesia La Primitiva

 

 

  El Pastor Agapito es uno de los pastores que han aceptado este trabajo de defensa con niños y adolescentes en su comunidad. Gracias a su arduo trabajo y determinación, su iglesia está llevando a cabo diferentes actividades especiales para orar específicamente por los niños, los servicios religiosos, el ayuno y las vigilias.

 

 

“Es un gran desafío para nosotros ser capaces de crear consciencia en nuestros niños y abordar temas difíciles y duros. No obstante, estamos convencidos de que hemos sido llamados para protegerlos y necesitamos que sepan qué sucede a su alrededor. Queremos que sepan cómo protegerse."
Hna. Rosa - Defensora de Niños Iglesia La Primitiva. 
 

 

A través del liderazgo del Pastor Agapito y la Hermana Rosa, la iglesia La Primitiva ha decidido dar un paso adelante e ir más allá de lo que se espera de ellos en términos de defensa de los niños. Ellos han implementado un programa llamado “Pequeños Defensores” en el que los niños se cuidan y protegen entre sí. Esta iniciativa, aunque bastante simple, ha tenido un profundo impacto en cada uno de los participantes, empoderando a los niños desde una edad muy temprana. 

 

CC Web

Piero (11) y Jheremy (11) son los líderes de un pequeño grupo de "Pequeños Defensores" y
están a cargo de velar por sus compañeros de clase.

 

Jheremy dice, con una dulce sonrisa en su rostro:
“Cuando la Hermana Rosa me dijo que había sido seleccionado para ser uno de los Pequeños Defensores, estaba muy emocionado por saber que podría ayudar mis amigos. Ahora entiendo que es una gran responsabilidad. Gracias a los talleres brindados por la Hermana Rosa y las enseñanzas de su loro Lorenzo, siento que estoy más preparado para defenderlos". 
 
 
cc 6web
Rosa dice:
Cada vez que pongo el títere de loro en mi mano, ocurre la magia.Los niños se alegran instantáneamente y comienzan a prestar atención a todos los consejos que Lorenzo, el loro, les da.Esto llena mi corazón de alegría porque sé que a través de este método estoy implantando enseñanzas que serán útiles e incluso podrían salvarles la vida.”
 
La comunidad de San Juan de Lurigancho tiene la tasa más alta de delincuencia y violencia en Lima, de acuerdo al INEI, Instituto Nacional de Estadística en Informática. Vivir en un lugar como este constituye un peligro latente para los niños apadrinados y toda la población.

 

 Piero todavía se pone nervioso cuando recuerda un día casi trágico. Él cuenta:

“Hace unos meses tuve que ir al trabajo de mi padre, que está a solo dos cuadras de mi casa, para entregarle su almuerzo. Mi mamá tuvo que quedarse en casa para cuidar a mi hermanito enfermo, por lo que no pudo ir conmigo. Solo había caminado un par de pasos cuando un hombre que conducía una mototaxi se me acercó y me ofreció un aventón. En ese momento estaba muy asustado y mi corazón comenzó a latir muy rápido, pero recordé todos los consejos de la Hermana Rosa y le dije al hombre que no estaba interesado. Estaba corriendo muy rápido y gritando al mismo tiempo. Mi mamá me escuchó y salió a buscarme. El hombre de la mototaxi desapareció. Estaba muy agradecido porque gracias al proyecto sé cómo enfrentarme a este tipo de situaciones.”

 

Las medidas tomadas por las iglesias a través de las campañas para sensibilizar a los niños son muy importantes para combatir este tipo de situación hostil para los más vulnerables.

 

 “Cada vez que escuchamos que uno de nuestros hijos está o ha estado en peligro, me duele el corazón. Muchas veces, otras personas no entienden nuestra relación y el amor que les tenemos. Para mí, cada uno de estos pequeños es como mi propio hijo. Entonces, lucho todos los días para darles una mejor protección y un futuro mejor"
-Rosa.
 
CC 3Web
Jheremy comparte:
"Ahora tengo la responsabilidad de proteger a mis compañeros de clase. Constantemente les hago recordar la diferencia entre conocidos y extraños. La Hermana Rosa nos ha enseñado mucha veces que los agresores intentan ofrecernos cosas para captar nuestra atención o interés como comida o juegos. Sin embargo, esta es una forma de engañarnos para ganar nuestra confianza. Por eso, me tomo unos minutos todos los días para hablar con mis amigos sobre esto.

 Hay grandes desafíos para cuidar y proteger a los niños en el mundo, pero también hay personas comprometidas a defenderlos y evitar que el mal se arraigue. Por este motivo, personas como el Pastor Agapito y la Defensora Rosa tienen un papel muy importante en esta comunidad. Gracias al apoyo de Compassion, tienen una mejor oportunidad de llegar a más y más niños, y ofrecerles un futuro mejor.

 

La campaña “No hablo con extraños” ha demostrado ser un instrumento útil para la iglesia y las comunidades. Es por eso que esta iniciativa ahora cuenta con el apoyo del programa Compassion en todo el país y se está implementando en más de 250 iglesias comunidades empobrecidas.