Estaba siendo molestado por sus amigos, y era incapaz de discernir visualmente las palabras en la escuela, pero Alexander recibió una cirugía ocular que cambio su vida a través del Patrocinio de Compassion.

 
En la remota región amazónica de Chiriaco, la pobreza se hace perpetua por la falta de educación, atención de salud y oportunidades económicas. Existen diversas tradiciones culturales en medio de un hermoso paisaje y un clima cálido. El pastor Romero ha trabajado durante los últimos 12 años, ministrando a las tribus indígenas que rodean la aldea.
 
Compassion promueve la salud física y espiritual en Chiriaco, una comunidad históricamente rechazada y maltratada.
 

Alexander es un beneficiario de 14 años de la iglesia del Pastor Romero, que vive en circunstancias humildes. Sus padres a veces cosechan forraje para el ganado en los campos, pero a menudo se quedan sin trabajo. Ellos se dieron cuenta del problema de visión de Alex desde su infancia, pero no podían  ayudarlo por carencias económicas. Alexander tenía problemas para leer en la escuela e incluso para ver la pelota cuando jugaba fútbol con sus amigos. Alexander reflexiona sobre su vida antes de la cirugía. Sus amigos solían ayudarlo a escribir las respuestas de sus tareas.

 
 El reflexiona sobre su vida antes de la cirugía.
 
A través del patrocinio con Compassion y del Pastor Romero, Alexander visitó a un doctor en la ciudad, quien le explicó que necesitaba cirugía. Sus padres lo alentaron a depositar su confianza en el Señor y a tener fe en Dios. Alexander estaba aterrado, pensando que los doctores podían matarlo, pero escuchó el consejo sabio de sus padres.  Se hizo la cirugía  y tuvo que soportar una semana de fuertes dolores de cabeza y de recuperación

 

“Antes de la cirugia, pensaba que me podían matar, y tenia mucho miedo. El pastor me ayudo a calmarme y oramos juntos. Y entonces pudimos ingresar para la cirugía.”
- Alexander
 

 Ahora, Alexander puede ver muy bien. Participa activamente en la escuela y le gusta jugar futbol con sus amigos. Una de sus actividades favoritas es nadar en el rio cerca de su casa. Toda su familia está agradecida a Dios por Compassion y por la cirugía que brindo esperanza para el futuro de Alexander. Él quiere ser un enfermero en el futuro, para que también pueda ministrar a los enfermos.

 

“Yo me siento muy bien ahora, antes de la cirugía no podía ver las palabras ni las letras de las canciones, pero ahora puedo ver las palabras (…) Asi que ahora que voy al colegio, puedo ver muy claramente las palabras y me senti muy feliz el primer día cuando fui a la escuela.”

- Alexander

 

La mirada de Alexander 
Chiriaco, Peru.